Cocina Española

En este apartado veremos platos típicos españoles.

Tortilla de patatas
Tortilla de patatas.jpg

Ingredientes

Patatas – 1 kilogramo (5 unidades grandes)

Cebolla – 1 unidad grande

Huevos – 5 unidades

Aceite de oliva virgen extra – para freír

Sal – al gusto

Cómo hacer tortilla de patatas con cebolla

En primer lugar, pelamos y cortamos la cebolla. La elección del tipo de corte depende del gusto de cada persona. Si os gusta encontrar trozos de cebolla en la tortilla, debemos cortarla en trozos gruesos, si preferís que pase desapercibida, la picamos finamente.

Una vez picada la cebolla, la pochamos en una sartén con un poco de aceite de oliva.

 

Mientras cocinamos la cebolla, pelamos y cortamos las patatas en tacos del grosor que deseemos. Podemos cortarlas también en finas láminas.

Calentamos abundante aceite en una sartén. Una vez que el aceite alcance una temperatura adecuada, echamos los tacos de patata. Cocinamos hasta que la patata esté tierna, pero, preferiblemente, sin que llegue a dorarse.

Cuando la cebolla esté tierna la apartamos de la sartén y la ponemos en un cuenco grande. Reservamos. Del mismo modo, cuando las patatas estén tiernas, las retiramos de la sartén y las ponemos dentro de un escurridor para quitar el exceso de aceite.

Hecho esto, añadimos los tacos de patata al cuenco con la cebolla.

 

En otro cuenco, batimos los huevos con un poco de sal. Una vez batidos, vertemos los huevos en el cuenco donde tenemos las patatas y la cebolla. Si lo deseamos, podemos añadir un poco más de sal. Mezclamos.

 

Ponemos a calentar un poco de aceite en una sartén antiadherente de, aproximadamente, 24 centímetros de diámetro. Vertemos en la sartén el contenido del cuenco. Cocinamos durante unos minutos a fuego medio.

Con la ayuda de un plato, volteamos la tortilla. Seguimos cocinando otros pocos minutos por el otro lado. Si lo deseamos, podemos voltear la tortilla varias veces para controlar mejor el proceso de cocción. Una vez que la tortilla esté dorada por ambos lados, la volcamos sobre un plato y servimos.

Merluza en salsa verde
Merluza en salsa verde.jpg

Ingredientes

Para 4 personas

2 Dientes de ajo

1 cebolla

1 Pimiento rojo (opcional)

20 Almejas

4 rodajas de merluza u otro pescado que se prefiera

Harina y 2 huevos batidos para rebozar el pescado.

Espárragos verdes para la guarnición o guisantes, lo que se prefiera

Un ramillete de perejil

Aceite de oliva de 0,4

 

Cómo hacer el pescado en salsa verde

Empezamos a cocinar preparando los espárragos que se tienen que cocer. Les quitamos el trozo más duro y los vamos añadiendo al agua para que se vayan cociendo mientras preparamos el plato principal. Los espárragos se pueden sustituir por guisantes.

 

Las almejas las tenemos un mínimo de media hora en agua con sal para que vayan eliminando toda la tierra que puedan tener dentro.

 

A continuación, procedemos a rebozar el pescado. Este procedimiento, al llevar el pescado cubierto por el emborrizado de harina y huevo, saldrá más jugoso. La merluza se puede substituir por otro pescado que tengamos a mano y puede ser fresca o también congelada.

 

Calentamos el aceite al cual le añadimos la cebolla para que vaya tomando un poco de color y le añadimos los ajos. El perejil lo partimos en trozos grandes y cuando vemos que la cebolla y el ajo están pochados unimos este sofrito con el perejil y ya podemos hacer la salsa verde.

 

Colocamos el pescado en la sartén para cocerlo y le añadimos la salsa. Con 5 minutos de hervor es suficiente y ya tendremos nuestro pescado. Si queremos que la salsa se espese un poco más la cocinera nos aconseja añadirle un poco de harina. Cuando vemos que el pescado ya casi lo tenemos hecho le ponemos por encima las almejas.

 

Ya con el pescado preparado podemos escurrir los espárragos que pondremos en el plato. Esta receta, como dice esta cocinera, se podría hacer con rape, con bacalao, con corvina, con cualquier pescado que tengan en la tienda. Le podemos añadir al plato un pimiento para que tenga una nota de color.

 

Un consejo muy importante, cuenta la cocinera, es no dejar mucho tiempo dentro de la sartén las almejas porque se pueden quedar muy secas. Están mucho más ricas simplemente abiertas y en ese momento se pueden sacar.

 

¡Qué aproveche!

Paella de pescado y marisco

Paella de pescado y marisco.jpg

Ingredientes

Para 4 personas

1 Diente de ajo

1 Tomate pera

1 Pimiento verde italiano

150 gr. de Calamar

12 Almejas

1 filete de Pez espada

300 gr. De arroz de grano redondo o bomba

1 litro de Caldo de pescado o fumet

Azafrán al gusto

6 Langostinos o gambones.

 

Cómo hacer paella de pescado y marisco

Dificultad: Fácil

Tiempo total: 33 m

Elaboración: 15 m

Cocción: 18 m

Reposo: 10 m

 

Para hacer nuestra paella de pescado y marisco, es bueno que contemos con un caldo de buen sabor, que podemos tener congelado con antelación. A mí me gusta usar caldo de gambas, que siempre viene bien para estas ocasiones.

 

Comenzamos troceando los calamares y el pescado, y los doramos ligeramente. Reservamos. En el mismo aceite doramos un ajo bien picado y añadimos el tomate y el pimiento dejando que hagan un buen sofrito. Reintegramos los trocitos de calamar y agregamos el arroz y el caldo dejando a fuego fuerte hasta que llegue a hervir. En este momento agregamos el azafrán y removemos un poco. De caldo, calculamos dos veces y media la cantidad que hemos echado de arroz.

 

Dejamos cocer a fuego fuerte durante 10 minutos y lo bajamos al mínimo, dejando que cueza otros 8 minutos más. Añadimos las almejas, dejando que se abran dentro de la paella, mientras se va consumiendo el caldo. Colocamos los langostinos o gambones y los trocitos de pez espada.

 

Cuando el arroz lleve cociendo 18 minutos en total, apagamos el fuego, tapamos con un paño de cocina o una tapa, dejando que el arroz repose durante 10 minutos antes de servirlo.

 

¡Qué aproveche!

Cordero asado al horno

Cordero asado para web.jpg

Este plato es típico de Castilla y se suele hacer en Navidades y en fiestas.

INGREDIENTES

1 pierna de cordero “pascual” de 1,5 kg. (también cordero lechal, aunque es más caro)

1 vaso de agua (150 ml.)

Sal

Romero

Preparación de la pierna de cordero

Lo primero que haremos será precalentar el horno a una temperatura alta, unos 250º C. Para que al meter el cordero no tenga que cocinarse partiendo de un entorno frío. Calor arriba y abajo. Además, vamos a poner una vasija o recipiente que aguante bien el calor del horno lleno de agua y con la rama de romero o con el romero picado. Así vamos a conseguir humedad en el horno, que le irá genial al cordero.

Salamos bien la carne por ambos lados. Colocamos la pierna en una cazuela de barro o cerámica, con la parte interior hacia arriba. Aunque os sobresalga un poco no os preocupéis ya que durante el horneado menguará de tamaño.

Si no disponéis de este recipiente cabría la posibilidad de cocinarlo sobre la bandeja metálica del horno. Aunque en este caso os recomiendo poner un poco de manteca en el agua. De este modo se evaporará más lentamente y no tendremos que reponerla.

Bajamos la temperatura del horno de 250º C (tiene que estar bien caliente antes de meter el cordero) a 160º C, recordad que debe tener calor arriba y abajo, sin aire. Vertemos el vaso de agua en la base de la cazuela y metemos en el horno. La carne irá soltando su jugo sobre el agua e irá formándose poco a poco la salsa.

Horneado final y presentación del cordero al horno

Durante el proceso podremos apreciar cómo va goteando la carne. Para este tamaño y peso hornearemos en total 1 hora y 30 minutos. Recordad que la pieza pesa 1,5 kilos. Horneamos con la parte interior de la pierna hacia arriba durante 1 hora y 10 minutos. En esa 1 hora y media debemos hidratar la carne cada media hora. Regamos la carne con la salsa que se va formando en la cazuela.

Los últimos 20 minutos de horneado damos la vuelta a la pierna, subimos la temperatura a 180º C y volvemos a regar con la salsa. Colocamos la parte exterior de la pieza hacia arriba, así conseguiremos un cordero con una pinta impresionante. Con este método conseguiremos que nos quede crujiente la piel de la pierna, mientras que el interior quedará bien jugoso. Finalizado el tiempo total retiramos del horno y servimos en la mesa.

Para el trinchado cogeremos la pierna (con un trapo) por la parte del hueso que sobresale y con un cuchillo bien afilado vamos retirando porciones de carne siguiendo la forma de la pierna, hasta que finalmente llegaremos al hueso.

Acompañamos el cordero con una guarnición al gusto (patatas panadera, asadas o una ensalada para refrescar, por ejemplo, de escarola y granada).

Fabada Asturiana

Fabada.jpg

La fabada asturiana es uno de los platos “de cuchara” típicos de España. Es del norte de España, de Asturias. Así que, si viajáis a esa zona, no os lo perdáis. Se come preferentemente cuando hace frío.

Ingredientes para Fabada o Fabes. Receta tradicional asturiana

 

500 g de fabes

250 g de panceta curada asturiana

2 chorizos asturianos

2 morcillas asturianas

Agua

200 g de hueso de jamón

Sal (al gusto)

3 hebras de azafrán

Cómo hacer fabada. Receta tradicional asturiana.

Uno de los pasos importantes es la elección del tipo de alubia. Yo utilizo la más típica en la fabada: fabes “de la Granja” que se encuentran en cualquier supermercado.

Es una variedad suave y mantecosa apropiada para esta receta. Asturias cultiva esta variedad a lo largo y ancho de su territorio.

Las dejamos en un bol con agua fría en remojo durante la noche, normalmente 12 horas. No es necesario echar sal a la hora del remojo. Al día siguiente las escurrimos y apartamos hasta el momento de prepararlas.

Ponemos a remojo, en agua templada, la panceta curada y el hueso de jamón desde la noche anterior a la preparación de la fabada

Preparación de la fabada asturiana

Añadimos las alubias en una cazuela, a ser posible baja y ancha (si es de barro mejor). Cubrimos con agua hasta que quede un par de dedos por encima de las mismas. Removemos otra vez para que se junte todo bien. Calentamos a fuego alto hasta que rompa a hervir.

Cuando empiece a hervir introducimos la panceta, los chorizos, el hueso de jamón y las morcillas (previamente pinchadas para evitar que revienten).

Procurad que las morcillas y los chorizos permanezcan siempre en la parte superior pare evitar posibles roturas que nos estropearían la fabada.

Espumeamos durante unos minutos. Es decir, retiramos la espuma que normalmente contiene impurezas y a la vez desgrasamos un poco el caldo. Cuando lleve 1/2 hora cociendo a fuego alto le añadimos las hebras de azafrán diluidas en un poco de caldo caliente de la cazuela.

Cocción de la fabada y presentación final

Bajamos la temperatura de cocción. Añadimos sal al gusto, es importante probar el caldo ya que hemos echado el hueso de jamón y pueden quedar saladas.

Dejamos que se cocinen lentamente a temperatura baja durante 2 horas. Siempre removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera sin romperlas. Durante estas dos horas, añadimos agua fría en dos ocasiones para “asustarlas” (rompe el hervor y ayuda a su perfecta cocción).

Probamos la fabada para ver si ya están tiernas y rectificamos de sal. Una vez probadas y tiernas apartamos del fuego y dejamos reposar una hora aproximadamente.

A continuación, retiramos los chorizos, la morcilla, la panceta y los huesos de jamón. Preparamos la carne, cortando los embutidos en rodajas generosas. Troceamos la panceta y aprovechamos la carne del hueso. Reservamos para la presentación. Para emplatar lo mejor es un plato hondo con la fabada y la carne encima, así de fácil.

Recordad que la fabada está mejor de un día para otro.

¡Animaros a hacerlas! Aunque lo mejor es disfrutarlas…

Cocido madrileño
poema_al_cocido_madrileño.jpg